martes, 4 de octubre de 2011

Reflexiones Nocturnas

Supongo que es culpa de mi divertida imaginación.

Ella que se empeña en restregarme lo bonito que puede ser todo.

Luego llega la señora realidad y me suelta una bofetada…

No sé muy bien por que me dejo. Ni por que me quejo.

La culpa es mía, absoluta y completamente mía.

Tropezar dos veces con la misma piedra dicen que es algo común en los hombres;

pero creo que esa piedra y yo ya debemos vivir juntas.

domingo, 2 de octubre de 2011

Nueva vida.


Se encontraron de frente. Unos ojos clavados en los otros.

Abrió la boca, pero ella tapó su voz con sus firmes palabras.

“Cuando te veo con la cabeza alta,

como si nunca hubieras cometido errores,

me da la risa.

Lo sabes, eres incapaz de mirarme a los ojos.

Pero, eh! ¿Sabes una cosa? Gracias.

Ahora sé lo que es la felicidad.

Esto de vivir sin garrapatas (como tú) es un paraíso.”

Dicho esto giro sobre sus Marteens de doce puntas,

encendió un cigarrillo y dejó que el humo volara.

Como ya volaba ella.



Verde.

Hoy me he levantado con ganas de gritarle al mundo que te necesito,

al menos dos de cada tres noches..

Y en realidad, sólo quiero que me lleves a ese mundo perfecto

que habita entre tus brazos y frente a tu pecho.

Hablar de los colores de la luna,

y ver como todas las mañanas se esconde enfadada

celosa de nuestra complicidad nocturna.

Bailar en la esperanza de tus ojos

mientras tus dedos se enredan jugando en mi pelo.

Sonrisas gratuitas sin ton ni son…

“Oye, pero vamos ya a divertirnos cosa guapa!”